El enroscamiento poético de Walt Whitman

En la poesía del bardo norteamericano, Walt Whitman, se destacan los extensos catálogos de imágenes, algunas pueblerinas, otras planetarias, elaboradas de estrofa en estrofa, verso tras verso, catálogos que se enroscan en espirales y, de este modo, vienen a caracterizar la modalidad de su reconocido “verso libre”.

El poema “Eidos” (Eidolons), que presento aquí en traducción al español, a mi parecer posee ese rasgo inequivocable de su obra y da entrada a la estrategia poética de uno de los fundadores de la literatura modernista en las Américas.

Hoy que vuelvo a abrir Leaves of Grass / Hojas de hierba, con el motivo de bañarme a la luz de sus humildes paisajes, o de acompañarle al poeta en una ociosa caminata por las riberas humeantes de un Manhattan decimonónico y plano, me doy cuenta de que la proliferación de imágenes, es decir, la presencia de los catálogos, hechos de las figuras encontradas en el contorno del poeta, representan el coeficiente natural de un experto observador, un maestro en el arte de mirar.

El formato del poema es el relato de un supuesto encuentro que tuvo el poeta con un “vidente” quien le aconsejaba sobre el contenido que debería  incorporarse en su poesía, a saber, “eidos” (eidolons). Este vocablo, que también aparece como título del poema, proviene del griego “εἴδωλον”, que se translitera “eidolon”. En el inglés se reconoce la transliteración dentro del sistema, siendo “eidola” la forma en plural. Este vocablo está impregnado de significados filosóficos, que nos recuerdan a las formas platónicas, es decir, las ideas, las esencias. Por eso, he preferido emplear “eidos”, en singular y plural, en vez de “eidolón” y “eidolones”, como lo hace Pablo Mañé Garzón en su traducción Whitman: poesía completa (Ediciones 29).

Una versión curiosa del texto se encuentra aquí en The Walt Whitman Archive, donde presentan la primera versión manuscrita y editada por el mismo poeta. Detallan los cambios y correcciones hechos por Whitman en una presentación espectacular, y hasta incluyen facsímiles de alta resolución. Lo curioso de esta joya literaria, esta edición primigenia, es que demuestra una colección de pequeñas hojas sueltas que han sido adjuntas por una especie de cinta, lo cual nos conduce a especular que Whitman jugaba el con orden de las estrofas, dato que está de concierto con el movimiento espiral de su visión poética en general.

Aquí les dejo con mi traducción del poema, teniendo en cuenta el gran riesgo que uno corre al traducir cualquier poema de Whitman, y con la esperanza de que otras personas se dediquen a presentar una traducción superior, una traducción que averigüe, mejor que la mía, cómo se enrosca la poesía.

Eidos

A un vidente conocí,
que pasaba más allá de los matices y cosas del mundo,
Los campos del arte y del saber, de placeres y significados,
Para espigar eidos.

Que pongas en tus cantares, díjome él,
Ya no la hora ni día enigmático, ni segmentos, partes, mas que pongas,
Ante todo, como luz para todos y canción inaugural de todos,
Eso de eidos.

Siempre el principio tenue,
Siempre el crecimiento, el enroscarse del círculo,
Siempre la cima y confluencia por fin (para reanudarse sin duda),
¡Eidos, eidos!

Siempre lo mutable,
Las materias primas siempre que se transforman, desmoronan y fusionan,
Los divinos talleres y fábricas,
Emítense siempre eidos.

Heme aquí tú o yo,
Hembra o macho o  nación que se conoce o desconoce,
Al parecer, una sólida riqueza, fuerza y belleza construimos,
Pero en realidad construimos edios.

Evanescente el agüero,
La sustancia de la obra artística o los estudios del estudioso,
O los pesares del guerrero o mártir o héroe,
En cuanto fabrique su eidos.

De cada vida humana,
(Registrados los elementos, cada pensamiento, emoción y faena incluidos),
El total o grande o pequeño es, en suma, sumado
En su eidos.

Este viejo pero viejo impulso,
Provenido de cumbres antiguas, heme aquí las cumbres más altas y nuevas,
De la ciencia y modernidad aun impulsadas,
El viejísimo impulso, eidos.

El presente aquí y ahora,
De América el intricado remolino que se ajetrea rebosado,
Que se agrega y segrega y sólo desde allí se desata
De hoy el eidos.

Esto con el pasado,
De tierras disueltas, de todas las monarquías allende el mar,
De viejos conquistadores, brigadas y marinos que viajaron,
Formando eidos.

Densidades, crecimientos, fachadas,
Venas montañosas con suelos y rocas y árboles gigantescos,
De nacimientos ajenos, muertes ajenas, longevos y a punto de partir,
Los eternos eidos.

Exaltados, arrebatados, extáticos,
Visible, pero su vientre hecho para parir,
De tendencias planetarias de formar y formar y formar,
El poderoso eidos terrestre.

Todo espacio, todo tiempo,
(Las estrellas y tremendas perturbaciones solares,
Que se hinchan, se revientan y se acaban al cumplir su deber, grande o pequeño que fuera),
Llenos de puro eidos.

Las silenciosas multitudes,
Los mares infinitos en que los ríos desembocan,
Las distintas identidades innumerables y libres, como la vista,
Las verdaderas realidades, el eidos.

Ni éste el mundo,
Ni éstos los universos, aquellos los universos,
Proponen y terminan, siempre la vida permanente de la vida,
Eidos, eidos.

Más allá de tus extrapolaciones, eruditísimo profesor,
De tus atentas miradas por telescopios o espectroscopios, más allá de todo cálculo,
De la cirugía o anatomía del médico, más allá de la química del químico,
El ente de los entes, el eidos.

Desatados y a la vez fijos,
Para siempre serán, han sido y son,
Barriendo el presente en el futuro infinito,
Eidos, eidos, eidos.

El profeta y el bardo,
Se mantendrán en niveles más altas aún,
Modularán lo moderno con la democracia que ya comprenden,
Dios y eidos.

Y tú, alma mía,
Alegría alegría, exaltaciones de ejercicio sin fin,
Tus anhelos bien alimentados, dispuestos a conocer
A tus compadres, los eidos.

Permanente tu cuerpo,
El cuerpo que merodea allí en tu cuerpo,
Único fin de la forma, el verdadero yo mismo,
Un imagen, un eidos.

Fuera de tus cantares quedan tus propios cantos,
Sin ningún refrán especial que cantar, ningún refrán de por sí,
Más del todo todos resultan, subiendo por fin a flotar,
Un eidos redondo y plenamente planetario.

Add to DiggAdd to FaceBookAdd to Google BookmarkAdd to RedditAdd to StumbleUponAdd to Twitter

This entry was posted in Entrada en español, Traducción del inglés, Walt Whitman and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

5 Responses to El enroscamiento poético de Walt Whitman

  1. Gracias por la traducción, especialmente del concepto de “Eidos”. En mi edición de “Leaves of Grass” (Ediciones 29, Barcelona) solo se hace una referencia al título “Eidolones”, como “imágenes”, alejándolo del concepto de “idea”.

    • Joseph Mulligan says:

      Me alegro que le haya gustado. Bueno, “ideas” es la opción más obvia, pero me parecía importante poner en relieve la noción de “eidos”.

  2. alí says:

    Hola, estoy haciendo una tesis con respecto al eidolon, y, aunque tiene relación indudable con “eidos” por la raíz verbal “id”, que es algo del orden de lo visto. Me parece, que “eidos”, se aleja ya bastante de la intención poética y permea más nuestra visión moderna. Pues “eidos”, es figura, forma, antes que idea, idea es algo “ya visto” … claro, en términos abstractos. Por su parte un “eidolon” es un representante de otra cosa, una imagen, sombra, fantasma, de un muerto o un vivo pero principalmente algo ausente o sin sustancia. En algunos momentos es algo referido a un consuelo, en otros a una falsa persona. En todo caso, “eidos”, por la significación neoplatónica es mucho más racional. Me parece que por algo está “eidolon” y no “idea” o “eidos” en el poema. Saludos…

  3. Mc Ishi says:

    Estoy de acuerdo con Alí. Eidos es la palabra que usa Platón para referirse a “idea” y tiene una carga filosófica muy fuerte. Eidolon, más bien es una figura mitológica griega que era como un fantasma venido del Hades. Y creo que precisamente Whitman quiere decir ahí es reforzar la idea de algo como ilusorio, no existente.

  4. Joseph Mulligan says:

    Muy agradecido, Alí y Me Ishi, por la atención e interés en la traducción. Vamos al grano: veo la distinción que han hecho entre “eidos” y “eidolon”, y estoy de acuerdo que Whitman probablemente quisiera referirse a “una imagen ilusória” (“an illusory image”, según m-w.com); sin embargo no logro localizar un vocablo en castellano que contenga el mismo significado, porque “eidolon”, a mi entender, es una palabra griega (e inglesa), pero no existe en la lengua castellana. Quizás ustedes tengan a su alcance otra opción que sea más apropiada . . .

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s